Cádiz, tierra de vinos (I)

Algunos datos históricos

La bahía de Cádiz

Según un relato del historiador Posidonio, recogido por Estrabón, geógrafo e historiador griego del S. I a.C. la ciudad de Gadir fue fundada por fenicios procedentes de Tiro, en un archipiélago formado por tres islas, las Gadeirai (Gaditanas) a las que conocemos por sus nombres griegos de Eritheia y Kothinoussa, (cuya unión formó la isla de Cádiz) y Antípolis (Isla de León), esta última separada hoy día de la península por un caño mareal, el Caño de Sancti Petri. La posterior unión de estas tres islas ha dado lugar a lo que en la actualidad son los términos de Cádiz y San Fernando. Así mismo Estrabón dice en el Libro III de su obra Geografía que fueron los fenicios, en el año 1100 a.C. quienes trajeron las vides a Xera (nombre que dieron los fenicios a la región donde hoy se ubica Jerez de la Frontera), junto con el arte de elaborar el vino, desde las lejanas tierras del actual Líbano.

Mapa de las Gadeirai S.I a.C.

Tanto el clima como la calidad de las tierras, (entre las que destaca la albariza, una marga blanca y orgánica formada por la sedimentación de las aguas de un mar interior que cubría la comarca en el periodo Oligoceno; tierra rica en carbonato cálcico, arcilla y sílice, se compacta formando pedruscos que permiten que el agua procedente de las cortas pero intensas lluvias de la región se quede en el subsuelo a varios metros de profundidad durante todo el año) fueron factores determinantes para la producción de un vino que los fenicios y posteriormente los romanos, comercializaron estos caldos a los largo y ancho del Mediterráneo hace ya más de 3000 años, confiriéndole una de sus características fundamentales, el ser un vino viajero, muy apreciado en Roma (el poeta Marco Valerio Marcial describió un vino muy apreciado conocido como Ceretanum y originario de Ceret, la actual Jerez de la frontera).

Lucius Junius Moderatus, de sobrenombre Columela S. I d.C. incluye en su obra De re rustica un tratado sobre elaboración del vino.

La necesidad de conservar el vino durante el transporte desde los lugares de producción hasta los consumidores en los S. XVI y XVII, propició la aparición de los vinos “fortificados”, de mayor graduación alcohólica ya que el alcohol permite que el vino se conserve durante más tiempo, para ello suele emplearse la técnica del encabezado, consistente en añadir, antes o durante el proceso de fermentación, alcoholes vínicos, lo que da como resultado vinos de mayor graduación alcohólica (entre 17 y 25 grados GL), de mayor textura y sabores más robustos, generalmente más dulces debido a los azúcares que no lograron fermentar y con una mayor estabilidad, (una vez abierta, una botella de vino fortificado puede durar varios meses sin perder sus propiedades organolépticas). Durante estos siglos la piratería inglesa entorpeció la venta de los vinos de Jerez en las Indias Occidentales y en 1587 la flota de Sir Martin Frobisher atacó Cádiz y saqueó Jerez, de donde se llevó a Londres 3000 botas de vino. Esto puso de moda el vino de Jerez en Inglaterra, de lo que dan cumplida cuenta las obras de William Shakespeare.

Sir Martin Frobisher, pirata de la flota de Francis Drake saqueó Jerez en 1587

Aquellos vinos eran muy diferentes de los actuales vinos de Jerez, ya que se elaboraban con unas cuarenta variedades de uva diferentes (tanto tintas como blancas) con diferentes grados de azúcar; al consumidor de aquel entonces le gustaban los vinos con tendencia dulce y tal era la afición de los ingleses por estos vinos y dado que ni el clima ni el suelo de su isla permitían el cultivo de la vid, trataron de apoderarse de ellos incluso por la fuerza (En 1625 Lord Wimbledom intentó un nuevo ataque a Cádiz) fracasando en el intento. Al no poder conseguirlos por la fuerza, las familias de la nobleza y la burguesía compraban en Jerez las botas de vino y tenían sus propias bodegas creando, las más adineradas, su propio sherry mezclando en determinadas proporciones vinos de distintas variedades de uva.

Para asegurarse el abastecimiento de vino, ingleses, escoceses e irlandeses establecieron sus propios negocios en el marco y durante los siglos XVII y XVIII se establecen en Jerez los Fitz-Gerald, O`Neale, Gordon, Garvey o Mackenzie. Posteriormente vinieron los Wisdom, Warter, Williams, Humbert o Sandeman, quienes en su condición de ciudadanos británicos, presionaron al gobierno para bajar las accisas (impuestos indirectos que gravaban el consumo de vino), lo que logró que se aumentara la exportación a Gran Bretaña.

Referencias

http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/la-fundacion-de-cadiz-por-los-fenicios_6853/7

https://es.wikipedia.org/wiki/Gadeiras

http://www.vinoybrandydelpuerto.com

Los Vinos de Jerez, editado por el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez – Xerez – Sherry; Manzanilla de Sanlucar de Barrameda y Vinagre de Jerez.

Espero que esta publicación te haya gustado. Si es así pulsa me gusta y si tienes alguna duda, consulta o quieres complementar este post, no dudes en escribir en la zona de comentarios.
Sigueme en: www.elarcadedionisos.es

2 comentarios

Deja un comentario