Los caballeros de la Iglesia – capítulo XIII-2

 

El Rey y el Patriarca

 

 

Todos sintieron la inmensa responsabilidad que acababa de caer sobre sus hombros como guardianes de ese conocimiento, era decisión suya sacarlo a la luz o mantenerlo oculto, de ellos y solamente de ellos, dependía lo que ocurriese en el futuro, por lo que antes de decantarse por uno u otro camino, leyeron pausadamente y sin prisas todos y cada uno de los volúmenes allí almacenados, hacho lo cual tomaron dos decisiones que marcarían el devenir de los acontecimientos futuros. La primera fue que solo una parte del conocimiento allí encerrado podía ser compartido y la segunda que la intromisión de los magos en el desarrollo de los acontecimientos debía ser mínima o ninguna, por lo que la guerra que se avecinaba no podía ser evitada por medios mágicos y su resultado iba a depender básicamente de la actuación y las decisiones tomadas por quienes en ella intervinieran.

Decidido esto, hicieron mágicamente copias de los libros, o de la parte de ellos, que se iba a dar a conocer, y sellando como estaba antes de su entrada el recinto, fueron en busca de Velger, quien al verlos les preguntó sorprendido:

¿Que ha ocurrido, habéis encontrado alguna dificultad para acceder a los libros?

¿Porqué supones que hemos tenido dificultades Velger?— dijo Edzàrj.

Porque acabo de dejaros abajo y apenas he tenido tiempo de subir y sentarme— dijo Velger, como si fuese algo obvio.

No te preocupes hermano, como puedes ver traemos los libros que fuimos a buscar— Intervino Jannirèll, sin decirle que lo que llevaban eran copias de algunos de los volúmenes que aún permanecían en su sitio original.

Esa es una gran noticia, pero ¿como lo habéis hecho?, apenas han trascurrido unos instantes y solo el tiempo necesario para subir…— Jannirèll le interrumpió diciendo —No te preocupes Velger, el tiempo es solo una más de las diez dimensiones que componen el universo. Piensa solo que es cosa de magia y nosotros somos magos, lo importante es que hemos logrado nuestro objetivo. Ahora salgamos de aquí.

Un Velger no muy convencido se encaminó a la puerta y golpeó en ella la contraseña convenida con Flottfar para que les franqueara la salida desde el exterior, pero nadie acudió a abrirles, por lo que se dispuso a llamar de nuevo, pensando que el Patriarca no había escuchado la contraseña; entonces Bokorm, el mago bibliotecario que había encontrado la pista de la existencia de los tratados y que, a pesar de sus inmensas capacidades procuraba pasar siempre desapercibido, como si le incomodase encontrarse en presencia de algo que no fueran sus amados libros, se acercó a Velger y le dijo:

Perdónanos hermano por no avisarte de que el Patriarca no se encuentra aquí, en estos momentos está en una audiencia con el rey Försiktig por indicación del Donark, así que permitidmeUniendo la acción a sus palabras, pasó por delante de Velger y tocó la puerta que a pesar de no tener tirador, al contacto de su mano se abrió silenciosamente hacia adentro. Ahora, si no tenéis nada que oponer esperaremos la llegada del patriarca en su despachofinalizó Bokorm.

Antes de que un Velger sobrepasado por los acontecimientos pudiera decir una palabra, intervino Jörgenj diciendo: Como bien podéis comprender hermano, lo aquí ocurrido no puede salir de esta habitación hasta que el Patriarca tenga conocimiento de ello, por lo que te rogamos solicites que nos traigan algo de alimento ya que estamos desfallecidos. La magia se cobra su precio consumiendo las energías del mago que la realiza.

Mientras los magos reponían fuerzas gracias a al copioso refrigerio encargado por Velger, Flottfar acompañado por la hermana Smilla, se encontraba en los aposentos privados de su majestad Försiktig, sexagésimo quinto rey de la casa de Grundarna, en el Palacio Real de Dönhar.

¿A que extraordinario acontecimiento se debe que el Patriarca de la Iglesia, rompiendo con la tradición de no mezclarse en asuntos políticos más de lo estrictamente preciso, solicite una audiencia por los conductos oficiales y me visite en palacio? preguntó con voz tenue un demacrado Försiktig, en el que se notaban las secuelas dejadas por una larga enfermedad.

Simplemente al hecho de saber de primera mano como se encuentra un amigo al que solo veo en actos protocolarios y al que aprecio profundamente Majestad; y ahora lamento no haberlo hecho antes, pues la sanadora Smilla, con la que he coincidido al venir, me ha dicho que habéis estado al borde de la muerteRespondió Flottfar.

¡Buenas tardes Smilla!Saludó el rey a la hermana lhäkninj, perdóname que no te haya saludado, pero la presencia del Patriarca me ha sorprendido.

No importa majestad, comprendo perfectamente que la inusual presencia del Patriarca os haya sorprendido, pero vuestra salud es lo primero y es la hora de que os examine para ver como os encontráis, por lo que ruego a todos que abandonen la estancia para que pueda realizarla Como si estas palabras fuesen una señal, entraron en la estancia cuatro ayudantes de la sanadora con un carrito repleto de pócimas y extraños instrumentos.

Smilla, ¿no podéis hace la revisión un poco más tarde?, no querréis que haga salir al Patriarcadijo un sorprendido Försiktig, quien continuó se que os debo la vida, ya que gracias a vuestros cuidados se ha detenido la enfermedad y he sentido una notable mejoría, pero en estos momentos mis labores como rey demandan…

No me vengáis con excusas majestad, mal podéis cumplir con vuestras funciones si no sanáis completamente y las enfermedades no conocen de protocolosdijo Smilla con voz firme y el tono que se emplea para reprender a un niño. De todas formas el Patriarca, en honor a su persona y porque se que nada de lo que aquí ocurra saldrá de sus labios, puede quedarse, pero los demás deben abandonar la estancia para que pueda examinarosConcluyó la sanadora.

Renuentemente, pero sin poner ninguna pega, los cortesanos que habitualmente acompañaban al rey, abandonaron la estancia. Cuando todos estuvieron fuera salvo el Patriarca y los ayudantes de Smilla se cerraron las puertas y un sorprendido Försiktig vio como Flottfar y Smilla intercambiaban una mirada de complicidad, al tiempo que los ayudantes de la hermana Lhäkninj revisaban concienzudamente la habitación en busca de posibles espías.

Al ver aquella actividad inusual, un temeroso e indignado Försiktig les increpó diciendo Ya me parecía muy extraña vuestra visita Flottfar, pero os aviso, si me ocurre algo no saldréis con vida del palacio por muy Patriarca de la Iglesia que seáis. ¿Que es lo que pretendéis?

Tranquilízate Försiktig, lo que pretendemos es salvarte la vida, así que escucha con atención lo que tengo que decirte.Respondió el Patriarca. En primer lugar todos los que nos encontramos en esta sala somos miembros de la Iglesia, Smilla es una hermana Lhäkninj y sus ayudantes son Hadar1 y Bahudier2 de incógnito elegidos para protegeros, pues vuestra enfermedad no es tal, simplemente estabais siendo envenenado.

¿Hadar…, Bahudier…, envenenado…,? ¿De que estáis hablando Patriarca? ¡Vamos responded!Exigió el rey en tono perentorio.

Si majestad envenenado y los caballeros y yo estamos aquí por orden de la Iglesia para proporcionaros es antídoto del veneno y evitar que os lo sigan administrandoRespondió Smilla, quien terminó diciendo Escuchad al Patriarca, quien os pondrá en conocimiento de los que está ocurriendo, algo que no solo os afecta a vos sino a toda la Confederación Erkendia.

1.- Hadar: Son los Caballeros de la Iglesia, cuando actúan como tales portando sus armas y distintivos en público.

2.Bahudier: Hermanos que además de hadar son expertos en magia.

Continuará

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2 comentarios

  • Hola Javier,

    Si bien es cierto que a veces la historia parece que por momentos se vuelve retorcida debido a los distintos lugares en los que se desarrollan los eventos más importantes, también es verdad que estás sabiendo cómo mantener la emoción y el interés en cada uno de ellos 😉

    ¡Un abrazo!

    • El Arca de Dionisos

      Hola Carolina:

      Tienes razón cuando dices que la historia se vueve retorcida en ocasiones, pero pienso que se debe a dos causas totalmente diferentes. La primera, al hecho de que su desarrollo implica el choque de dos culturas totalmente diferentes, una de ellas manipulada por determinadas ambiciones personales, por lo que intervienen gran número de personajes. La segunda creo que de debe a que las publicaciones son parciales y con bastante distancia entre ellas, cosa que complica más retener los acontecimientos publicados con anterioridad.

      Gracias por tu comentario, me resulta muy interesante.

      Un abrazo 🙂

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