Hablando de derechos…

justiciaHoy en día se nos llena la boca con esta palabra. Todos defendemos y reclamamos nuestros derechos que por otra parte consideramos inalienables, incluso en algún artículo he leído que los derechos no requieren de contrapartidas por parte del sujeto poseedor del mismo, que estos derechos deben ser otorgados por la sociedad sin contraprestación ninguna ya que el mero hecho de existir le hace acreedor de ellos.

Este concepto de derecho; muy extendido, como ya he dicho, hoy en día en nuestra sociedad es, desde todos los puntos de vista, completa y absolutamente falso; producto de una sociedad altamente evolucionada, en la que sus componentes, sino todos la mayoría, tienen solucionadas desde su nacimiento las necesidades básicas de subsistencia, relación y ocio.

Desde un punto de vista antropológico, el derecho es una pauta de ordenación social para resolver los problemas y enfrentamientos surgidos entre los miembros de esa sociedad y normalizar pautas de conducta que permitan y propicien su perdurabilidad en el tiempo. Al ser un producto humano está íntimamente ligado a las circunstancias históricas imperantes en esa sociedad y en ese momento concreto; por lo que no se puede hablar de un derecho inmutable, puesto va evolucionando de acuerdo a las necesidades de la sociedad; ni de un derecho universal, dado que no existe una única sociedad que abarque todo el planeta.

En los grupos sociales primitivos, compuestos por un reducido número de individuos, era la costumbre, interpretado por los más ancianos, la que servía de base para dirimir las disputas surgidas entre sus miembros; esta práctica pervivió y pervive hasta nuestros días (el Derecho Consuetudinario sigue hoy siendo fuente de derecho), pero ha perdido prácticamente su vigencia en favor de leyes escritas cuyo origen histórico se remonta a los antiguos babilonios (Código de Hammurabi, año 1728 a. C.), pasando por los romanos (del Digesto, al Corpus Iuris Civilis de Justiniano), hasta llegar a nuestros días. Como se puede comprobar, el derecho ha evolucionado mucho; siempre siguiendo, según avanzaban los conocimientos sociales, una pauta tendente a alcanzar la mayor equidad y justicia para todos.

Lograr estos derechos, que la sociedad otorga a los individuos hoy en día, no ha sido gratis; de nada vale el mejor y más justo conjunto de derechos, y por supuesto obligaciones (del individuo hacia la sociedad en que vive) si no son aceptados por todos y cada uno de sus componentes, cosa que desgraciadamente no ocurre en ninguna sociedad humana, pues en todas ellas existen individuos en los que prima su interés individual sobre el interés común; en estos casos es necesario imponerlos cohercitivamente, lo que en resumen, implica luchar por ellos y más si se pretende mantenerlos frente a culturas con valores y derechos diferentes, incluso antagónico en muchos casos.

Resumiendo lo anterior; estoy convencido de que no se tienen derechos por el hecho de nacer en el seno de una sociedad, ya que el precio de todos ellos es el cumplimiento y aceptación de las normas por las que se rige esa sociedad, sobre todo en el caso de una sociedad democrática como la nuestra, en las que las normas han sido aceptadas libremente por la mayoría de sus componentes.

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4 comentarios

  • Creo que nuestra sociedad (la occidental) ha evolucionado en su concepción de los “derechos humanos” más rápido que lo que las corporaciones y poderosos del mundo hubieran imaginado y admitido. Hoy esos mismos poderosos dueños del dinero y de la banca especulativa mundial, quieren crear e instalar mediante la prensa y los medios corporativos, la idea que hay derechos humanos universales que deberían ser ganados.

    A contramano de este concepto son los derechos universales los que nos permiten expresarnos, opinar y escribir libremente (por el momento y no se hasta cuando) por este medio y por esta Internet que para disgusto de ellos todavía es moderadamente libre. Es por eso que recuerdo que en la Declaración Universal de Derechos humanos esta el Artículo 19 que dice:

    Art Nº19: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

  • Leo tu artículo con mucho interés, resulta interesante y provocador; incita a pensar y a articular una respuesta aunque resulte desacertada.

    Discrepo cuando afirmas que los derechos no requieren de contrapartidas. Matizo; hay derechos que no pueden ser otorgados a cambio de una compensación. El derecho a la vida, a la libertad, a la libre asociación, a ofrecer resistencia contra los abusos o la tiranía, son derechos que toda persona, por el simple hecho de serlo, debe disfrutar y tener garantizados. La libertad de opinión, expresión y la libertad de prensa deben ser derecho garantizados sea cual sea el país en que se viva. Éstos y otros son, o deben ser, derechos otorgados simplemente por ser persona, por el mero hecho de existir.

    En nuestra sociedad, por ejemplo, el derecho a la educación y a la asistencia sanitaria están garantizados a todos los individuos que residan o se encuentren en el territorio nacional. Me parece bien, mejor aún, perfecto y hay que exigir que estos derechos no sean recortados.

    • No se si me expresé bién en el post, pero en ningún momento digo que los derechos no requieren de contrapartidas, todo lo contrario, digo que los derechos hay que ganarlos y esto no es facil, requiere de todos los miembros de la sociedad que luchen, primero para conseguirlos y segundo para mantenerlos y ampliarlos. Hablo de la diferencia entre potencia y acto. En potencia deben ser garantizados por la sociedad, pero la sociedad la formamos todos y si pensamos que son algo que está garantizado per se, como ocurre hoy en muchos casos, no luchamos por conservarlos y en “Acto” no se respetarán y se irán reduciendo cada vez más. No sirve de nada solo exigir, hay que luchar por esa exigencia y sobre todo, hacerlo de forma lógica aportando a ello nuestro esfuerzo personal.
      De nada nos valdría manifestarnos y publicar mil artículos exigiendo nuestro derecho a tener agua corriente, en una época de sequía con los pantanos vacíos y no hacer nada para construir plantas desalinizadoras, pongo por caso.

  • Te expresas bien, pero discrepamos en este punto. Entiendo que hay derechos que deben estar garantizados siempre y en cualquier circunstancia, por el simple hecho de nacer, de ser personas y sin necesidad de ser ganados. Por ejemplo, todo ser humano que tenga temor de ser tratado mal en su propio país, tiene el derecho a buscar otro donde vivir seguro; todo ser humano tiene derecho a migrar para huir del hambre, de las pandemias, de la persecución política, religiosa o discriminación racial o religiosa. .

    Es cierto, como indicas, que debemos estar vigilantes para que estos, y otros derechos, se cumplan para que el poder no relaje su obligación de ser garante de estos derechos. Es significativo de nuestro tiempo el que las mercancías puedan viajar y llegar a cualquier lugar del mundo o que las aves pasen en una dirección y la contraria por el Estrecho, mientras que muchos seres humanos tienen que saltar vallas imposibles y atravesar un mar convertido demasiadas veces en tumba, arriesgando su vida y huyendo de eso que llamamos cuerpos de seguridad del Estado.

    Discrepo cuando escribes que “los derechos hay que ganarlos”; coincido en la necesidad de defender los derechos, de protegerlos y consolidarlos;

    Saludos

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