Los caballeros de la Iglesia

 

Capítulo X – (5)

 

Se decide hacer un viaje

 

 


Erlhènj inició la reunión vespertina del Donark con un repaso de lo tratado por la mañana, en el que indicó que solo quedaban dos temas por solucionar: Averiguar la causa del agravamiento de estado de salud del rey Försiktig, y decidir que hacer en lo referente a los tratados de magia; temas ambos de especial relevancia ya que las decisiones que tomaran determinarían el devenir de los acontecimientos. A continuación intervino TrØllkarl para decir que consideraba imprescindible recuperar esos libros, a pesar del riesgo que conllevara el hacerlo, para combatir la magia que como sabían, utilizaban habitualmente los samoviy y cuyo alcance desconocían; esto provocó un un breve e intenso debate, en el que se esgrimieron argumentos de peso tanto a favor como en contra de su recuperación, primando finalmente la opinión de que si sus antecesores en la dirección de la Iglesia no los habían destruido, valía la pena correr un riesgo incierto que podía o no suceder, para enfrentarse con alguna posibilidad al peligro cierto que conocían, por lo que decidieron enviar sendas cartas al patriarca Flottfar y a Velger, el bibliotecario del patriarca, para solicitarles la entrega de los tratados, exponiéndo en ellas los motivos que les llevaban a realizar la petición.

Una vez tomada esta decisión, solo quedaba por decidir quienes serían los encargados de realizar tan importante tarea, algo que no resultaba fácil ya que debían reunir unas especiales condiciones que TrØllkarl, resumió brevemente. Los elegidos para esta tarea, aparte de ser personas de una honestidad e integridad a toda prueba, a quienes el Patriarca y el Bibliotecario consideren dignos de poseer esos conocimientos (cualidades que todos los hermanos poseen), En ese momento TrØllkarl hizo una pequeña pausa para enfatizar sus siguientes palabras y continuó deben tener grandes aptitudes como magos, pues el códice encontrado en la biblioteca, nos previene del peligro que supone el hecho de que los libros caigan en malas manos y es de suponer que quienes los ocultaron, dispusieran salvaguardas adicionales para evitarlo, y eso es algo que desgraciadamente no abunda en estos tiempos,

No podemos por menos que estar de acuerdo con tus palabras TrØllkarl,pero esto nos plantea un serio dilema.Intervino Erlhènj —Todos los planes que estamos realizando para contener la invasión, se basan en el trabajo realizado por los skulek que dirige el Maestre Jannirèll, pues las informaciones que nos proporcionan son imprescindibles para poder afrontar esta crisis, tal y como demuestran los datos recibidos hoy. Por otra parte, y aunque él no sea consciente de ello, todos sabemos que Jannirèll es también nuestro mago más poderoso.

Estas palabras del Gran Maestre, con las que todos estuvieron de acuerdo, hicieron que Jannirèll (que a sus dieciocho años1 seguía viéndose a si mismo como el niño que acababa de abandonar su hogar para entrar en el cenobio) abrumado por la consideración y respeto, de los que no se consideraba merecedor, que le estaban demostrando aquellas personas a las que admiraba y la mayoría de las cuales le doblaba en edad y experiencia, dijera azorado:

Creo que sobreestimáis mis capacidades, solo soy una persona que intenta realizar correctamente las tareas que se le asignan, pero ni soy un gran mago, ni mi presencia es imprescindible en el Consejo Skulek pues su buen funcionamiento se debe a la labor de Vegard, que le dotó de la organización que precisaba para ser eficaz y quién, en la práctica lo dirige.

Como impulsado por un resorte, Vegard se puso en pié y dijo acaloradamente. —Un momento hermanos, es cierto que fui yo el que creo el sistema de organización del trabajo para poder acceder a los numerosos informes que recibimos en el momento en que se necesiten, incluso puedo discernir cuales son importantes y cuales no, pero no tengo ni la capacidad ni la intuición de Jannirèll para determinar cual es realmente importante en un momento dado.

Tras estas impulsivas palabras, Melhiker que hasta ese momento había permanecido en silencio siguiendo atentamente lo que allí se trataba, se levantó para decir:

Janniréll el hecho de que tú no te veas como un mago poderoso, no implica que los demás no seamos conscientes de que tus poderes superan con mucho los nuestros. Por otra parte creo que se está creando un problema donde no lo hay, porque diga él lo que diga, estaréis todos de acuerdo conmigo en que Vegard está perfectamente capacitado para ponerse al frente del Consejo Skulek. Además nadie ha pensado que es precisamente en Dönhar donde se encuentra el epicentro de actividad de los presuntos conspiradores, y en que es precisamente en su capital donde se encuentran los libros que buscamos, por tanto resulta incluso conveniente que El Maestre Jannirèll vaya a Hämnstaj en su busca, acompañado por los magos que TrØllkarl considere apropiados.

Cuando Melhiker finalizó su intervención el Gran Maestre dio por terminada la reunión, no sin antes disponer que TrØllkarl seleccionase, con la mayor rapidez posible, a los magos que acompañarían a Janniréll en su viaje a Hämnstaj, y a éste que coordinase con Vegard el traspaso de funciones para que su partida en busca de los tratados no incidiese negativamente en el trabajo de los skulek. Bhörje sería el encargado de organizar el viaje de la forma más discreta y segura posible, y por último Melhiker debía encontrar una tapadera creíble que justificara el viaje de tantos miembros de la Iglesia a Hämnstaj.

1.- La esperanza de vida media de los erkendios es de sesenta años.

Espero que esta publicación te haya gustado. Si es así pulsa me gusta y si tienes alguna duda, consulta o quieres complementar este post, no dudes en escribir en la zona de comentarios.
Sigueme en: www.elarcadedionisos.es
Spread the love

Deja un comentario