Los caballeros de la Iglesia

Capítulo XV – (2)

 

El Rey y el Patriarca

 

En ese momento la conversación fue interrumpida por la entrada del hermano Kontakt con un mensaje urgente del Donark para el Patriarca, en el que se le comunicaban las actuaciones realizadas por el Donark para hacer frente a la situación y, en base a los últimos sucesos ocurridos, se le rogaba que visitara al rey Försiktig con la excusa de interesarse por su salud, y tras informarle en secreto de la realidad de la situación, le pidiera que, con la excusa de su precario estado de salud, abdicase en su hijo el príncipe Elsketsønn y convocase la reunión del Rådetskonger (el Consejo Supremo de Reyes), para que reconociese a Elsketsønn como nuevo rey de Dönhar. Una vez reunidos en la fortaleza de Styreststyrke a salvo de oídos indiscretos, el Rådetskonger sería informado del peligro a que se enfrentaba la Confederación y de los planes de la Iglesia para hacerle frente.

Tras la lectura del mensaje se dio por terminada la reunión y mientras Flottfar enviaba un emisario al palacio Real de Dönhar para solicitar una audiencia con Försiktig, Jannirèll y sus acompañantes regresaron al convento de Hämnstaj para preparar, junto al prior Trader, su regreso al Convento para entregar los libros a TrØllkarl quien, en adelante, se encargaría de su custodia.

Previamente a estos hechos, y sin conocer aun el hallazgo del Tratado, el Donark había enviado a Velviigfar, exarca1 de Ganestria, para informar en secreto al rey Grunneier de Ganestria de lo ocurrido en la aldea cercana a Förlust, así como de la inminente invasión que preparaban los samoviys, rogándole que guardase esta información en secreto a fin de no alertar al enemigo sobre el hecho de que conocían sus intenciones y que la Iglesia dispusiera del tiempo necesario para prepararse.

Al recibir estas noticias, Grunneier dijo con una mezcla de sorpresa e indignación: Me sorprenden mucho estas noticias Velviigfar, pero más me sorprende el hecho de que la Iglesia se arrogue el derecho a decidir que debe hacerse en un asunto que solo concierne a Ganestria.

Debéis entender Grunneier que no es un asunto que concierna a Ganestria solamente, concierne a la totalidad de la Confederación Erkendia, aunque por su situación geográfica Ganestria será la primera en sufrir las consecuencias.

Si eso es así, debe ser el Rådetskonger y no la Iglesia quien debe decidir lo que hacer.

Cierto majestad y el Rådetskonger, será convocado en el momento oportuno.

Grunneier no era fácil de convencer y a Velviigfar le costó varias horas de discusión y largas explicaciones, conseguir que el tozudo monarca se aviniese a sus peticiones y que para no levantar sospechas, enviase un pequeño destacamento de su ejército para perseguir a la banda de malhechores que había atacado el poblado.

En Hämnstaj, el día señalado para la audiencia, Flottfar acompañado por la hermana Smilla, se presentó en el Palacio Real de Dönhar para reunirse con el rey Försiktig, sexagésimo quinto de la casa de Grundarna, quien los recibió en sus aposentos privados. Cuando estuvieron en presencia de su majestad, el Patriarca se llevó una desagradable sorpresa al ver, al antes vigoroso rey, convertido en un demacrado anciano en el que se notaban las secuelas dejadas por su larga enfermedad, que con voz tenue, le preguntó:

—¿A que extraordinario acontecimiento se debe que el Patriarca de la Iglesia, solicite una audiencia por conductos oficiales y me visite en palacio?

—Simplemente al hecho de saber de primera mano como se encuentra un amigo al que solo veo en actos protocolarios y al que aprecio profundamente majestad; y ahora lamento no haberlo hecho antes, pues la sanadora Smilla, con la que he coincidido al venir, me ha dicho que habéis estado al borde de la muerte.

—¡Buenas tardes Smilla!— Saludó el rey a la hermana lhäkninj, —perdóname que no te haya saludado, pero la presencia del Patriarca me ha sorprendido.

No importa majestad, comprendo perfectamente que la inusual presencia del Patriarca os haya sorprendido, pero vuestra salud es lo primero y es la hora de que os examine para ver como os encontráis, por lo que ruego a todos que salgan para que pueda realizarlaComo si estas palabras fuesen una señal, entraron en la estancia cuatro ayudantes de la sanadora con un carrito repleto de pócimas y extraños instrumentos.

—Smilla, ¿no podéis hace la revisión un poco más tarde?, no querréis que haga salir al Patriarca— dijo un sorprendido Försiktig, quien continuó —se que os debo la vida, y que gracias a vuestros cuidados se ha detenido la enfermedad y he sentido una notable mejoría, pero en estos momentos mis labores como rey demandan…

No me vengáis con excusas majestad, mal podéis cumplir con vuestras funciones si no sanáis completamente, y las enfermedades no conocen de protocolosdijo Smilla con voz firme y el tono que se emplea para reprender a un niño. De todas formas el Patriarca, como representante de Jötnar, puede quedarse, pero los demás deben salir para que pueda examinarosConcluyó la sanadora.

Renuentemente, pero sin poner ninguna pega, los cortesanos que habitualmente acompañaban al rey abandonaron la estancia. Cuando todos estuvieron fuera se cerraron las puertas y un sorprendido Försiktig vio como Flottfar y Smilla intercambiaban una mirada de complicidad, al tiempo que los ayudantes de la hermana Lhäkninj revisaban concienzudamente la habitación en busca de posibles espías.

Al ver aquella actividad inusual, un temeroso Försiktig les increpó diciendo —Ya me parecía muy extraña vuestra visita Flottfar, pero os aviso, si me ocurre algo no saldréis con vida del palacio por muy Patriarca de la Iglesia que seáis. ¿Que es lo que pretendéis?

Tranquilízate Försiktig, lo que pretendemos es salvarte la vida, así que escucha con atención lo que tengo que decirte.Respondió el Patriarca. No estabas enfermo, estabas siendo envenenado y todos los aquí presentes somos miembros de la Iglesia. Smilla es una hermana Lhäkninj y sus ayudantes son Hadar y Bahudier2 de incógnito elegidos para protegeros.

—¿Hadar…, Bahudier…, envenenado…,? ¿De que estáis hablando Patriarca?

—Si majestad envenenado y los caballeros y yo estamos aquí por orden de la Iglesia para proporcionaros el antídoto del veneno y evitar que os lo sigan administrando— Respondió Smilla —Escuchad al Patriarca, quien os explicará lo que ocurre, algo que no solo os afecta a vos sino a toda la Confederación Erkendia.

Tras las palabras de Smilla, Flottfar informó al sorprendido monarca de lo sucedido desde que tuvieron las primeras noticias sobre la intención del Imperio Samoviy de conquistar la Confederación Erkendia, hasta el ataque y destrucción de la aldea de leñadores cercana a Förlust en Ganestria, realizado por los samoviys. También le informó sobre el emperador samoviy Bittaga, que no era otro que su hijo rebelde Ambitiös y de como este conocimiento, les había conducido al descubrimiento de la traición del conde Värdelos quien, junto con otros nobles afines a Ambitiös, había planificado su muerte.

1.- Exarca: Representante de la Iglesia en cada uno de los reinos de la Confederación Erkendia.

2.- Bahudier: Hermanos que además de hadar son expertos en magia.

Espero que esta publicación te haya gustado. Si es así pulsa me gusta y si tienes alguna duda, consulta o quieres complementar este post, no dudes en escribir en la zona de comentarios.
Sigueme en: www.elarcadedionisos.es
Spread the love

Deja un comentario