Donde están

BlogPor fin tengo un momento de tranquilidad que me permite sentarme ante el ordenador y comenzar con mi rito diario, decidir que pipa voy a utilizar mientras escribo. Hoy, he elegido una pipa recta que hace tiempo no uso.

Parsimoniosamente cargo la cazoleta de tabaco con aromas de vainilla. Una mezcla que me recomendaron hace tiempo en el estanco, y que estoy deseando probar. Una vez llena la cazoleta, prenso el tabaco con el atacapipas y compruebo que la pipa tira bien. Cojo el encendedor; no el de sobremesa que hay sobre la mesa del despacho yque utilizo para encender cigarrillos, sino uno de plástico, de los varios que ruedan por casa y que enciende la pipa mucho más facilmente que el otro. Compruebo que la llama estáperfectamente graduada, lo suficientemente alta para abarcar toda la cazoleta, pero no tanto como para chamuscarme las cejas, y doy una rápida serie de fuertes caladas, con el fin de conseguir una brasa fuerte y consistente para evitar que se apague la pipa entre calada y calada.

Volutas de humo nacarado se enroscan a mi alrededor mientras un suave olor a vainilla invade la habitación. ¡Esta mezcla sabe verdaderamente bien! Es suve, de sabor intenso y no deja ese molesto picor en la lengua que dejan otras mezaclas.

Estoy contento y dejo que mi imaginación se pierda, enredada entre las volutas de humo que salen de la cazoleta de la pipa, creando un patron de voluptuosos e irregulares dibujos a medida que se alejan de ella. Esta ha sido una buena semana; una vez que he acabado con los antibióticos. He pasado varios días por la peña donde he podido disfrutar, aparte de las amenas conversaciones de costumbre, de mis habituales copas de oloroso.

Por otra parte, la semana ha sido rica en actividades, lo que me ha permitido asistir a dos actos que, aunque de diferente carácter, han aportado una serie de ideas que quiero desarrollar en mis escritos. El primero, una charla de José María García López, filólogo y novelista, sobre “lectura e interiorización de el Quijote”, en la que, aparte de exponer de forma clara y concisa, una forma de acercarse a la lectura ha permitido, por otra parte, que solucionara el problema que tenía con la conversación que debía publicar esta semana. El segundo, el acto de cierre de curso de una asociación cultural portuense dedicada a compartir, de forma altruista, el conocimiento que, en distintas facetas de la vida, atesoran sus componentes y colaboradores y en el que entregaron a José Valencia, amigo y colaborador asidu de mi blog en temas musicales, un diploma en reconocimiento a su colaboración desinteresada con la asociación.

¡Un momento, un momento, un momento! No nos pongamos nerviosos ¿Donde están?

Lentamente primero y con más premura después, comienzo a buscar. ¿Donde están? Una sensación de angustia se va enroscando en mi garganta. ¿Donde demonios están? No he podido perderlas !Tienen que estar ahí! Los fríos dedos del miedo comienzan a atenazar mi corazón, y un torbellino de emociones pasa por mi cabeza. Busco con más desesperación cada vez.

Nada, no hay caso ¡No están! ¡Han desaparecido! ¡Se han esfumado! Han aprovechado un momento de relajación para perderse en la nada, en el vacío de mi imaginación.

Todas las brillantes idéas que laboriosamente, como el más mísero de los avaros, he ido atesorando durante esta semana para escribir diversos post, han desaparecido, como desaparecen los recuerdos de un agradable sueño. Sabemos que lo tuvimos, pero no somos capaces de recordarlo al despertar y solo nos queda la desazón de haber perdido algo hermoso que, por más que nos esforzamos, no podemos recuperar.

Espero que esta publicación te haya gustado. Si es así pulsa me gusta y si tienes alguna duda, consulta o quieres complementar este post, no dudes en escribir en la zona de comentarios.
Sigueme en: www.elarcadedionisos.es
Spread the love

Deja un comentario